Dolores Sánchez fue afortunada. Cuando nació, en 1925, en España aún había
seis millones de mujeres que no sabían leer ni escribir. Alguien se preocupó de que no fuera analfabeta y la envió a la escuela.
Un colegio que poco tiene que ver con el de la serie... ¡Estudiaban todos de un mismo libro!: “En mi escuela solo había una profesora que hacía todo lo que podía. Dábamos clase todo el año con una enciclopedia, que contenía asignaturas como aritmética o geografía”.
Reconoce que "era una educación muy atrasada" y ella siempre quiso más. Su sueño era trabajar. Y trabajar enseñando a los demás.
Por eso, con mucho esfuerzo y motivación se marchó a Murcia para poder estudiar Magisterio.
Como profesional, luchó por la educación igualitaria en sus aulas. Complicado en unas escuelas en las que primaba la segregación entre sexos y en las que se impartía clase de Costura, por supuesto, sólo a las chicas.
Su dedicación le llevó a dar clases en distintos centros durante 37 años, hasta que en 1987 junto a 8 profesores y profesoras dio un paso más, fundando el Colegio Vistabella. “Me encanta la enseñanza y los críos, amo dar clases y es lo que siempre quise hacer”.